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Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
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Los niños son esponjas

Hace poco más de un año que llegamos a Miami y mis hijos de 5 y 7 años, apenas decían algunas palabras en inglés. La gente me decía, "tranquila, ya verás que en menos de un año están hablando en inglés los dos" y yo sinceramente no lo creía, porque Miami debe ser una de las ciudades de Estados Unidos donde más se habla español y casi hace falta hablar inglés para desenvolverte en el día a día, pero efectivamente, sucedió tal como me lo habían dicho.


El otro día me quedé alucinada al escuchar a mi hijo hablando en inglés con un amiguito americano que vino a casa. Hasta ahora no lo había escuchado, y me chocó ver lo desenvuelto y ágil que estaba en el idioma. Hablaba como un americanito y entendía todo lo que el amiguito decía, y eso que hablaba rapidísimo.

Efectivamente, los niños son esponjas y lo absorben todo. En este tiempo asistiendo a la escuela en Miami, han aprendido casi más que yo en toda mi vida y hasta me corrigen la pronunciación. Es cierto que venir a vivir a Estados Unidos y llegar a una ciudad como Miami, puede ser una forma más fácil para que los niños se adapten al idioma paulatinamente y poco a poco vayan aprendiendo. Mi hijo mayor está en su segundo año y tiene una profesora que sólo habla inglés y no tiene ningún problema. La pequeña ha empezado ahora la escuela y por el momento habla un "spanglish" muy gracioso, pero con tendencia a decir cada vez más las palabras en inglés.

Ahora lo que nos queda es preocuparnos, para que no pierdan nuestra preciosa lengua española.

Miami Children's Museum - El museo de los niños en Miami

Hoy nos hemos llevado una grata sorpresa, cuando hemos visitado el Museo de los Niños (Miami Children's Museum) situado en 980 MacArthur Causeway, cerca de Miami Beach

El museo tiene una gran cantidad de actividades para hacer las delicias de los niños. Nosotros fuimos con mis dos pequeños de 7 y 5 años y otra amiguita. Salimos bien temprano para estar allí a la hora de apertura: a las 10 am y la verdad es que nos compensó, pues tuvimos el museo casi para nosotros solos durante un buen rato.


Para empezar, llama la atención el colorido y decoración del museo. A los niños les encantó nada más entrar. Empezaron conociendo los diferentes alimentos, tuvieron la oportunidad de "hacer la compra" en un mini supermercado, ordeñar una vaca o recoger las naranjas de los "árboles". 

En la sección de salud, los niños podían disfrazarse de doctores y recrear una visita al médico, pues tenían todos los utensilios necesarios. Una boca gigante les mostraba los dientes y una silla de dentista les invitaba a no tenerle miedo. Carreras de bicicleta o ser el protagonista de un video de ejercicios, eran algunas de las diversiones.

En esta ocasión, hasta el mes de enero, hemos podido disfrutar de una exposición de dinosaurios, donde hemos podido ver al gran T-Rex, los Maiasauras o el Triceratops, entre otros, a la vez que aprendimos muchas curiosidades de estos increíbles seres.



Posteriormente, los niños pasaron a una sala donde había una gran motocicleta de policía y un gran camión de bomberos. Allí los niños se pueden disfrazar y subirse en estos vehículos, siendo bomberos o policías por un momento. 

Luego está la sala de los animales, donde les muestran como cuidarlos y les invitan a ser un "perrito" que entra en su casita para que vean lo que se siente desde allí.

Salas de construcción, barcos que se pueden manejar desde fuera, prácticas de carga marítima, donde los niños tienen que colocar los contenedores en el barco, etc, son algunas de las actividades para niños que ofrece el Children's Museum de Miami.



En el piso de arriba, nos esperaba más diversión. Hay una sala de arte, donde fomentan la creatividad de los niños. También hay un salón que recrea un gran barco de cruceros y una discoteca con música variada. 

Hemos pasado un día diferente y divertido en el Museo de los niños de Miami, además toda la información está en inglés y español para el público hispano. Hay un Subway en la entrada, para los que quieran reponer energías y una tienda de juguetes educativos, por si alguien quiere llevarse un bonito recuerdo. También hay parques para que los niños jueguen al aire libre.

En definitiva, desde From Spain to Miami, queremos recomendarles a las familias con niños, que pasen por el Children's Museum y pasen un día muy entretenido. El museo está abierto todos los días de 10am a 6pm todos los días excepto Thanksgiving y Navidad.


Paranoias en Miami


No sé si es porque uno viene de Europa, con otra mentalidad y otra forma de ver las cosas, pero nos llama la atención la visión que tiene la gente sobre la seguridad, los niños y los supuestos "acosos" que éstos pueden sufrir en la ciudad de Miami.

 
El otro día el niño me trajo del colegio una lista con los "depredadores sexuales" (así llaman aquí a los pederastas) que están fichados por la policía, con sus fotos, sus datos personales (dirección, nombre, etc) para que estemos alerta por si algún día vemos a alguno de estos individuos mereodeando por la zona.

Supongo que será igual en muchos estados de Estados Unidos, pero aquí en Miami tienen muchas paranoias con estos personajes y la gente de "bajo mundo". Para empezar, no me parece normal, que le den esa información a mi hijo de 7 años para que la traiga a casa. 

Los niños desde pequeños viven con un miedo a hablar con los adultos, pues muchos padres les dan lecciones sobre cómo comportarse con los extraños. Desde mi punto de vista, veo muy correcto que se les eduque para que aprendan a evitar posibles peligros en la calle, pero a veces se llega a un extremo que raya lo ridículo. Alguna vez he saludado a algún niño y se va corriendo de mi lado, o una pregunta tan simple como decirle a un niño que está en el parque"¿A qué curso vas?" y me contesta "no puedo darle información a extraños". 


Todo eso es fruto del miedo y la inseguridad que los padres han transmitido a los niños. He conocido a varias personas durante mi estancia en Miami y casi todos me han hablado de estos peligros. A veces cuando camino por la calle con mi niña a mi lado, me regañan por no llevarla de la mano. Supongo que todos esos miedos están infundados por los delitos, secuestros, etc. que salen constantemente por la televisión.

Ayer, de nuevo mi hijo trajo información, esta vez sobre las armas de fuego. Les enseñan a evitar estas armas, a no tocarlas si las ven en casa o a avisar a algún adulto si ven que un niño tiene intención de traer o trae un arma de fuego a la escuela. Estas cosas me sorprenden porque nunca  había visto algo igual en España, aunque claro, las armas de fuego allí están prohibidas, pero se ve que aquí lo normal es que cada uno tenga una en su casa. Luego te dicen cosas como que "cada dos días, un niño americano menor de 10 años muere o resulta herido por un arma".

Hay barrios buenos y malos, como en todas partes y no hace falta ser muy listo para saber cuáles son los barrios malos en los que no te puedes meter nunca ni de noche ni solo. Es increíble, pero enseguida se nota la delimitación de dichos barrios. Empiezas a ver casitas mucho más sencillas y generalmente la gente que vive en esos barrios es gente a la que le gusta "meterse en lios" tal como me han dicho. 

Personalmente, nunca me he sentido insegura en Miami, pero tengo la suerte de vivir en un barrio tranquilo. Esta zona está llena de latinos emigrantes que hace años residen en Miami. Es una zona situada al suroeste de Miami con muchos árboles, muchos condominios, bonitas casitas y buenos colegios.

Un ejemplo de la paranoia que se vive aquí es la historia que voy a contar:

El otro día me sonó el teléfono móvil con una alerta que decia "Alerta, emergencia, Chevrolet Impala matrícula ...). Me extrañó recibir ese mensaje, pero un minuto después le sonó el teléfono a mi marido con la misma alerta. Como no sabíamos lo que era, no le dimos mayor importancia. Pues bien, hoy nos hemos enterado, que dicha alerta se originó porque una niña tenía sed y se ve que en el maletero del vehículo tenía botellas de agua. Ella se pasó al maletero desde dentro del coche (era un coche grande) para coger la botella y justo cuando estaba allí, su padre cerró el maletero para que ella se pasara al asiento delantero. 

Pues bien, la paranoia empieza aquí: una mujer que pasaba en ese momento, vio como el señor encerraba a la niña en el maletero y enseguida dedujo que era un secuestro. La mujer llamó al 911 y activó la alarma de emergencia. A todos los móviles de la zona les mandaron un mensaje diciendo que ese vehículo Chevrolet con esa matrícula, estaba por la zona y que era peligroso, pues era un secuestrador, un "depredador sexual" y advertían a la gente que estuvieran en alerta. Pues bien, luego se aclaró el malentendido, pero el supuesto "depredador", que era el padre de la niña, pasó un mal rato y quedó a la vista de todos sus vecinos, a la altura de un degenerado. Son cosas de la paranoia que se vive en Miami.